miércoles, 3 de marzo de 2010

COSAS QUE NO HARÍA


Otro día, otra jornada, nos vamos para casa. Dibujo la sonrisa característica, que remedio. Como ayer, la noche ha sido realmente aburrida. He aprovechado para hacer cuentas y organizar un poco todos los cierres del mes de febrero, para no tener que hacerlo en casa. Como además ha llovido toda la noche, no me he bajado del coche para nada, así que me cundió y conseguí casi terminar todas las cosillas, que remataré esta tarde antes de irme a Tarragona a recoger a un “Repsolito




Sólo hice cuatro servicios, todos bastante pequeñitos, pero sin incidentes, que es lo más importante. El penúltimo fue el que, a mi entender, se merece una pequeña mención particular,

Dentro de nuestra rutina, ahora no muy activa, recogemos gente de lo más variopinto. En verano ya no sabría enumerarlas, por que son tal cantidad que necesitaría varios días para hablar de ellas con todo lujo de detalles. El comentario es en referencia a las actitud de ciertas personas dentro de un vehículo, en este caso, un Taxi.

Muchas veces, sobre todo cuando hay mucha faena, no prestas mucha atención a lo que llevan tus clientes entre sus manos. Te vas dando cuenta sobre la marcha, casi como si fuera un acertijo, que… ¡Usted se ha untado con dos kilos de Nivea!, el siguiente… ¡Por favor, apague el cigarrillo, aquí no se puede fumar!, más tarde ¡Tú llevas un Big Mac con patatas y Coca Cola! Porque no sabéis la gusa que te entra cuando después de 5 horas sin parar, entra alguien con una bolsa del Mc Donal´s, tienes el olfato más fino que un catador de vinos. ¡Jaja! Luego están los que hacen cosas como..., chillar por el teléfono, el que te cuenta sus penas, sus fantasías, el que te pone cara de caballo y sólo emite gruñidos, la que se pinta los labios mientras circulo (reconozco que es un arte), los que dibujan corazoncitos en los cristales cuando están empañados, ¡Ohhh, L´Amour! (y lo que jode tener que limpiarlo), el que sólo sabe hablar diciendo tacos, el que busca petróleo en sus fosas nasales (no quiero pensar que hace si encuentra algo durante la prospección) etc, etc,… ¡El colmo ha sido hoy…!

Recojo a mi clienta, y ya en ruta voy escuchando un continuo, ¡clic! ¡clic! Mi cerebro, empieza a deducir que será ese ruidito, casi como el concurso de M80 de “El sonido misterioso”, pero enseguida descubro de que se trata, cuando un objeto, no identificado, de pequeñas dimensiones, impacta en uno de mis carrillos. ¡La madre que me parió! Se estaba cortando las uñas... ¡Jesús!

Bueno, de todo hay en la Viña del Señor, pero ciertamente, jamás se me ocurriría hacer ciertas cosas, y mucho menos en un vehículo que no es el mío, aunque sea de Servicio Público. Con un poquito de manía, y sin perder la sonrisa, para variar..., un Saludo…, y… ¡BUEN SERVICIO! ;)

1 comentario:

  1. jajajja, nunca se me ocurriría cortarme las uñas en un taxi, ni en un bus... madre mía, es q en su casa no le da tiempo? :)

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